Nacido en 1470, el salmantino Lucas Fernández está considerado
como uno de los padres del teatro español junto a Juan
del Encina, con quien rivalizó y a quien venció en la lucha
por conseguir un puesto de cantor en la catedral de su ciudad
natal. Se especula con la probabilidad de que ambos poetas
tuvieran la oportunidad de asistir, con motivo de las frecuentes
visitas entre las cortes castellana y portuguesa, a alguna
de las representaciones que Gil Vicente ofreció por aquellos
años, lo cual explicaría el desarrollo, de manera continuada,
de esta dramaturgia renacentista.
Publica en Salamanca en 1514 sus Farsas y Églogas al
estilo pastoril: y castellano fechas por Lucas Fernández que
fueron escritas y representadas durante los años anteriores,
cuando el autor rondaba la treintena.
Este espectáculo coproducido con la compañía Nao
d’amores, especializada en teatro renacentista, es la segunda
incursión de la Compañía Nacional en el repertorio de esa
época tras la Tragicomedia de Don Duardos de Gil Vicente,
dirigida por Ana Zamora.